Basado en las buenas calificaciones otorgadas a esa institución y al país por firmas evaluadoras de riesgos, el Banco de Reservas pudo colocar antier 300 millones de dólares en una emisión de bonos subordinados en mercados financieros internacionales que serán utilizados, según su administrador general, Vicente Bengoa, para ampliar la base de capital de esa institución bancaria.
Con esa inyección de capital, Banreservas aumentaría significativamente su cartera de crédito al sector privado, lo que sin dudas contribuiría a dinamizar la economía, especialmente en los sectores industrial, agroexportador, comercial y de las Pymes, sin dejar de mencionar que aliviaría algunas urgencias financieras del Gobierno, que también se apresta a colocar bonos del tipo soberano por mil millones de dólares para financiar el déficit programado en el ejercicio fiscal 2013.
En razón de que los mercados acusan gran liquidez y de que los tenedores huyen como diablo a la cruz a las ofertas de bonos de naciones con problemas fiscales o de deuda, este parece ser un buen momento para que entidades públicas y privadas recaben capitales frescos a bajas tasas de interés. Es obvio que ese dinero tiene que ser empleado en áreas que garanticen retorno y rentabilidad.

