Merengue ¡Llegó Juanita!
A ritmo de güira, tambora y acordeón, se reciben por los aeropuertos internacionales a miles de dominicanos residentes en el exterior que retornan para disfrutar junto a los suyos las festividades de Navidad y Año Nuevo. Las autoridades esperan la llegada de casi 300 mil criollos procedentes de Estados Unidos, Europa, Latinoamérica y el Caribe, aunque también arriban compatriotas desde lugares remotos de Asia y las antiguas Repúblicas de la URSS. En las aduanas se aplica la disposición de exonerar artículos y regalos que traigan consigo los viajeros dominicanos por hasta dos mil 500 dólares, lo que permite traer útiles enseres electrodomésticos que son bien recibidos por la familia. Razones sobran para que los dominicanos que retornan en Navidad sean recibidos por todo lo alto y hasta con una banda de música, si fuera necesario. La comunidad dominicana en el exterior aporta en remesas e inversiones más de tres mil 200 millones de dólares anuales, igual a la tercera parte del valor de la financiación de todas las importaciones de bienes y servicios. Esa diáspora ayuda a transferir tecnología y se erige como grupo de influencia o presión en las grandes metrópolis, a favor de los intereses de los inmigrantes y de República Dominicana.
Muchodinero
El comercio y la mayoría de las actividades económicas han iniciado vertiginosa actividad, con la puesta en circulación el fin de semana de miles de millones de pesos en doble sueldo y bonificaciones en los sectores público y privado. Las plazas comerciales registran gran afluencia de público que adquiere ropa, calzados, electrodomésticos, decoración navideña, comida y bebida. También los restaurantes, centros de diversiones y dealers, reportan incremento de clientes y ventas, aunque siempre se alega que el ritmo económico es menor que el año anterior, aunque cada diciembre se reporta un crecimiento de la economía. Las autoridades estiman que unos cincuenta mil millones de pesos circularán durante diciembre, incluido salario regular y asignaciones extraordinarias, más los sueldos y bonos del sector privado. La febril actividad de consumo y gastos puede medirse en las plataformas de los bancos comerciales que lucen abarrotadas de clientes.

