Página Dos

Radar

Radar

El presidente Barack Obama ha insistido en que se tiene que apurar el paso, pero de todas formas el acuerdo sobre la reforma migratoria pactado por demócratas y republicanos es más que un rayo de luz para más de 11 millones de indocumentados que  residen en Estados Unidos. Se trata de un trascendental mensaje de tolerancia para todo el planeta, pero específicamente para las naciones  con conflictos migratorios.

El proyecto tiene todavía que sortear muchos obstáculos, pero, a pesar de la urgencia que ha clamado Obama, el camino ahora luce más despejado. Estados Unidos no tiene forma de sacar de su territorio a más de 11 millones de seres por el solo hecho de carecer de documentos. Por eso se explica que los republicanos entendieran que tenían que bajar el hacha y asumir un papel más protagónico para enfrentar el drama.

Los inmigrantes siempre se han sentido discriminados o temerosos frente a los republicanos. La iniciativa ha sido impulsada por cuatro miembros de cada partido. El histórico pacto que tanto alivio supone para Estados Unidos representa también un referente para las naciones que tienen conflictos con inmigrantes. De aprobarse se resolverá un problema pero también se envía un mensaje.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación