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RADAR

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Al cancelar antes de lo que canta un gallo al juez que dejó en libertad al alegado sicario Raúl Serumberto Mota Reynoso (Vantroi), la Suprema Corte de Justicia actuó con una rapidez más propia de vaqueros que de administradores de justicia. Se amparó en el revuelo que había provocado la sentencia del magistrado José Rosario Hernández, pero no en los argumentos que la sustentan. Y como si faltara un toque de conjetura a la sorprendente decisión de la Suprema ahora resulta que el magistrado que conoció la coerción contra Mota Reynoso cesaba el 14 de mayo, porque era contratado. Había que alarmarse por la sentencia que dejó en libertad a un acusado con el prontuario de 36 asesinatos que la Policía ha atribuido a Mota Reynoso, quien, para colmo, pudo arreglárselas para salir del país tras ser excarcelado en 2008.  Pero resulta que el juez Rosario Hernández alega que basó la sentencia en el expediente que instrumentó el Ministerio Público.   La cancelación anunciada por la Suprema no sólo es precipiatada, sino que además reviste el caso de un velo de misterio.

Extraño conflicto

Un extraño conflicto ha surgido entre la Fiscalía de Samaná y los organismos que intervinieron en el decomiso de 1.2 millones de dólares a dos dominicanos que procedían de Puerto Rico en una embarcación. El fiscal Juan Medina de los Santos se negó a firmar el acta contra Ismael King Almeyda y Felipe Encarnación Paredes bajo el alegato de que no participó en la operación. Mientras, las autoridades boricuas se han interesado en establecer la procedencia del dinero que los detenidos dicen que se ganaron trabajando en la construcción. Al dar cuenta de la confiscación el jefe de la Marina de Guerra, vicealmirante Luis Homero Lajara Solá, relacionó el dinero con el narcotráfico. Los detenidos traían el dinero en una lancha rápida ubica en Samaná. Se ha prestado a conjeturas la exclusión y la actitud  asumida por el fiscal de Samaná en torno al operativo encabezado por la Marina, la Dirección General de Aduanas y el Servicio de Guardacostas de Estados Unidos.

El Nacional

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