El 35 por ciento de la población adulta es hipertensa; el 30.8, obesa, y el 10, sufre de diabetes. Lo que dice el cuadro es que el 75.8 por ciento de la población está enferma, por lo que tiene que consumir medicamentos para atender sus problemas. El costo de las medicinas, las dificultades con los seguros y el estilo de vida de un amplio segmento que ignora que la salud es preventiva tornan más tétrico el de por sí dramático cuadro. Para colmo de males, las perspectivas son escalofriantes. Diferentes estudios señalan que en los próximos años la población dominicana tendrá más enfermedades cardiovasculares, trastornos respiratorios, infertilidad y depresión, entre otros males. Las muestras indican que de los alrededor de 2,600,000 obesos muy pocos conocen las consecuencias de la enfermedad. El diagnóstico sobre el cúmulo de enfermedades es una señal de alerta que amerita la intervención tanto de las autoridades como de los especialistas en el área de la salud y del sector empleador. Y más con las múltiples enfermedades virales que con frecuencia atacan a personas de todas las edades. Es obvio que el cuadro clínico tiene sus negativos efectos en el aprendizaje escolar, en el rendimiento laboral y hasta en el temperamento de la gente.
Aporte a la salud
Médicos dominicanos encontraron un nuevo método para detectar la bacteria que más incide en las neumonías. El hallazgo, realizado por los doctores Jesús Feris Iglesias, jefe del departamento de enfermedades infecciosas del Robert Reid Cabral; Jacqueline Sánchez, Josefina Fernández, Chabela Peña e Irma Coradín, fue expuesto en un simposio celebrado en Brasil sobre neumococo y enfermedades neomocócidas. Conforme al interés de la Organización Panamericana de la Salud, que dijo podría incluirlo en el esquema de pruebas diagnósticas, la investigación representa un valioso aporte a la ciencia de la salud. El neumococo es un microorganismo patógeno capaz de causar en humanos diversas infecciones, como neumonía, sinusitis y peritonitis, y procesos invasivos severos, particularmente en ancianos y niños. De probarse los resultados de la investigación, los especialistas habrán puesto sus nombres y el del país en los anales de la ciencia de la salud.

