Se pensaba que infraestructura y servicio eran suficientes para impulsar la industria turística. Pero de acuerdo con el vicepresidente de la Asociación Nacional de Hoteles y Turismo, Arturo Villanueva, se necesita todavía que las comunidades se integren al desarrollo de las actividades turísticas. Sólo así, dice, se puede alcanzar un destino más atractivo para los turistas y más productivo para los ciudadanos. Hay quienes pensarán, no obstante, que se trata de un pretexto para justificar los problemas que ha tenido en Puerto Plata la industria turística. Villanueva expuso que el Gobierno ha invertido más de 5,000 millones de pesos en el relanzamiento de la provincia, pero que nada se va a lograr si de una manera u otra no se involucran a todos los sectores en la oferta de un nuevo y mejor producto turístico. Sus argumentos cuestionan, sin embargo, más a las propias autoridades al atribuir al exceso de vendedores y a pleitos entre motoconchistas la caída, por ejemplo, del turismo de cruceros. Así las cosas, más que integración, lo que ha fallado, en consecuencia, es el orden para reglamentar las operaciones en la provincia. Es posible que la crisis del turismo en Puerto Plata vaya más allá de un simple problema de integración.
Misterio en suceso
La sombra de misterio que desde un primer momento ha gravitado sobre la muerte de un haitiano, ocurrida el 12 de este mes en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), se ha tornado más densa con supuestas manipulaciones que se atribuyen a la Policía. El vocero de la uniformada puso en boca de la exesposa de Joel Geffrard el comentario de que éste era un narcotraficante. Pero la señora Meredjyne Jeremie, una diseñadora que reside en Santo Domingo, desmintió las declaraciones que le atribuyó la Policía sobre Geffrard. Lo del haitiano tiene todas las características de una ejecución, pues fue perseguido y tiroteado en presencia de otras personas en el campus de la UASD. La supuesta tergiversación por parte de la Policía de las declaraciones de la exesposa plantea muchas interrogantes. Para colmo, a la fecha tampoco nada concreto se sabe sobre un suceso que debe aclararse sin la menor pizca de duda, pues en modo alguno puede quedar impune.

