Violencia incontenible
El tiroteo en un liquor store en que murió un estudiante universitario que fue alcanzado de un disparo en la espalda alerta sobre la dimensión alcanzada por la violencia callejera. Charlie Alberto Amarante Valera, de 23 años, es uno de los 14 dominicanos que el fin de semana perdieron la vida en asaltos, peleas y otros sucesos que tienen en la crispación social un estimulante caldo de cultivo. La gente se enfrenta por cualquier quítame esta paja. Amarante Valera, hermano del dirigente peledeísta Carlos Amarante Baret, se encontró en el centro de una balacera en el liquor store El Bambino, de la avenida Charles de Gaulle, en Santo Domingo Norte. Cursaba el tercer año de Contabilidad en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Por las circunstancias en que ocurrió el suceso a la Policía no le costará mayor esfuerzo establecer responsabilidades. Pero el deplorable hecho refleja tensión e irritación, ademàs de prepotencia. No puede ser que hasta en un acto social salgan a relucir armas de fuego que se utilizan sin medir las consecuencias. El caso de Amarante Valera es sólo uno de los muchos que perturban a la población y llaman la atención sobre la creciente ola de violencia que se propaga por la geografía.
Primer hispano
La comunidad dominicana en Nueva York se hace más digna de un reconocimiento si en verdad fue un oriundo de esta tierra el primer inmigrante hispano en la urbe. Es mucho lo que han aportado los dominicanos con su trabajo, en el comercio, el deporte, la música y el arte al creciente desarrollo social y económico de esa ciudad. Pero ese aporte sería más significativo si seconsidera a Juan Rodríguez como el primer hispano que estableció en la ciudad de los rascacielos. Un estudio sobre la influencia hispana en Nueva York, que será presentado con motivo de la semana del inmigrante, a efectuarse en septiembre próximo, plantea que Rodríguez llegó hace más de 200 años en una embarcación a lo que es hoy el centro financiero de Wall Street. La deuda con los inmigrantes, tan injustamente acosados por cuestiones raciales o simples papeleos burocráticos, tiene carácter histórico. El dato sobre Rodríguez presenta al dominicano como explorador, emigrante y navegante. Interesante.

