La comisión que designó el Senado para investigar las operaciones de las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) debe incluir a todas las entidades de ese género. Desde las grandes hasta las pequeñas, para determinar si sus servicios al Sistema de Seguridad Social se corresponden con los aportes que reciben de los empleadores y los asegurados. Que el Senado haya reaccionado tarde, tal vez por la jerarquía de los protagonistas, no deslegitima su intervención. Si algo la afectaría sería obviar factores como los que privaron a los profesores de servicios médicos por la crisis financiera en el Seguro Médico para Maestros (Ars-Semma). Como bien señala la resolución legislativa no se puede olvidar que el Sistema de Seguridad Social tiene entre sus finalidades la protección de la salud física y mental del afiliado y su familia. Ha de tenerse en cuenta que el cuestionamiento a las ARS no ha estado dirigido a ninguna en particular, sino a todas las que incumplen con el servicio que deben garantizar a los beneficiarios. Son razones para que se haga una investigación sin exclusiones, como demanda la sensatez. Representa un elemento importante que la Asociación Dominicana de Administradoras de Riesgos de Salud esté abierta a la investigación.
Reglas de juego
El Gobierno y el Congreso deben captar el mensaje de la Cámara Americana de Comercio en el sentido de que la seguridad jurídica es clave para la estabilidad y el desarrollo. Porque se trata de una clara advertencia sobre el impacto negativo para la inversión nacional y extranjera que representan las violaciones a la Constitución y las leyes. No se quedó en el aire, sino que aludió a la violación constitucional que supuso la aprobación irregular de la observación del Poder Ejecutivo a la normativa del Consejo Nacional de la Magistratura. Citó que en lugar de ser acogida con las dos terceras partes de los presentes, la Cámara de Diputados la validó por mayoría simple. El Gobierno y el Congreso deben ser conscientes de que sin reglas de juego claras el país jamás alcanzará, como advirtió la Cámara Americana de Comercio, el desarrollo que necesita en el plano económico y social. Es más que tiempo de que las decisiones políticas no deben lesionar el interés nacional.

