Más atención a la producción y controles para la importación resumen la reiterada demanda enaborlada a través de diferentes manifestaciones por el sector agropecuario para rescatar el campo. Como en otras tantas ocasiones, los productores volvieron a hacerse sentir el jueves con movilizaciones simultáneas en diferentes puntos con el propósito de llamar la atención del Gobierno sobre los problemas que afrontan. Arroceros, ganaderos, avicultores y otros hicieron un alto en sus labores, convocaron trabajadores y familiares, además de utilizar tractores y todo tipo de vehículos y herramientas para protestar contra los atropellos de que dicen ser víctimas. Hace tiempo que el campo está en la calle tanto en protesta contra supuestas importaciones abusivas como por atrasos que atribuyen al Gobierno para saldar deudas por diferentes conceptos con productores de diferentes rubros. En estos tiempos de elecciones las de por sí estruendosas movilizaciones tienen mayor repercusión. Se trata, de hecho, de un rechazo a la política del Gobierno con relación al agro. Pese a las promesas y garantías de las autoridades, no están en bajar la guardia, sino en que se resuelvan los males que denuncian.
Violencia en Santiago
La violencia se ha recrudecido en Santiago. Desde el lunes hasta ayer se habían registrado 15 asaltos, incluyendo el cometido en una sucursal de Vimenca, de donde cargaron con unos 329 mil pesos y dos mil dólares. Un espantoso promedio de cinco por día. Las estadísticas de la Policía en el sentido de que la violencia se ha reducido en un 29% contrastan con los hechos. La última víctima de la ola delictiva que ha rebrotado con fuerza en la ciudad ha sido el comerciante Alexis Espinal Peña, quien resultó herido durante un atraco. Los asaltantes, identificados como menores de edad, golpearon a una embarazada que había presenciado el caso del comerciante. Los santiagueros están alarmados frente al auge de una violencia que diferentes sectores atribuyen al desempleo y la impunidad. Se han creado diferentes entidades para promover la seguridad y se han removido comandantes policiales pero la violencia mantiene en ascuas a los santiagueros.

