Escolares marcan feria
Desde su apertura a la fecha, el desarrollo de la Feria Internacional del Libro 2011 ha estado marcado por incidentes y quejas, que se reducen más bien a problemas de coordinación. Las restricciones a los activistas del 4% para Educación y la falta de información a los concurrentes se han convertido en notas discordantes, pero no insuperables, de un evento que hasta ahora ha tenido un mayor flujo de escolares.
El entusiasmo entre los libreros, con todo y que suelen ser más reservados, también brilla por su ausencia. Por la trascendencia del evento como el espectáculo cultural más relevante de la nación los inconvenientes tienen que ser removidos cuanto antes. La gente no sólo aprovecha la feria para comprar libros a precios más asequibles, sino para deleitarse con los atractivos que siempre entraña un evento de esa magnitud. Hasta ahora se ha destacado la afluencia mayormente de escolares, sin duda uno de los elementos culturalmente más positivos, aunque en términos comerciales no se pueda decir lo mismo. Si bien hay que corregir cualquier inconveniente la gente no debe reparar en obstáculo alguno para respaldar el contacto con la cultura a través de un vehículo tan placentero como el libro.
Apuesta educativa
La apuesta del magnate Carlos Slim, el hombre más rico del mundo, debe servir de estímulo a gobiernos y empresarios. Slim ha insistido en que la educación de calidad y la creación de empleos son la mejor manera para lograr que millones de personas salgan de la pobreza en Latinoamérica. Una cosa, por supuesto, está acompañada de la obra. Bajo los más disímiles pretextos muchos gobiernos rehúsan realizar las inversiones necesarias en una educación de calidad, decantándose por megaproyectos. Pero Slim, con la autoridad que le confiere su éxito empresarial, sostiene que al final del día la solución para salir de la pobreza es el empleo, advirtiendo que se debe dignificar al ser humano humano a través de la ocupación y no de la caridad. Parece que miraba hacia un punto específico al señalar que el desarrollo se sustenta en el bienestar de los demás, por lo que es crucial que estén mejor, que tengan buena salud, buena educación y buenos salarios.

