Válido y oportuno el señalamiento del procurador general, Radhamés Jiménez Peña, de que ha instruido a los fiscales promover conciliación en caso de sometimiento por maltratos a mujeres, sin importar que las víctimas retiren las querellas contra sus agresores. Por tratarse de un delito grave, el Ministerio Público debe siempre procurar que el juez imponga castigos consistentes en prisión a los abusadores que ocasionan golpes y heridas a su pareja o compañera. Es esa la vía más expedita y útil para desalentar la violencia contra la mujer, que se ha convertido en una verdadera epidemia en República Dominicana con reportes de centenares de feminicidios y miles de casos de agresión físicas y psicológicas contra mujeres. Penosamente, víctimas de violencia que al ser maltratadas solicitan auxilio y protección de las autoridades, proceden a retirar las quererlas presentadas contra sus verdugos, presionadas por los propios agresores o por familiares cercanos que consideran como normal que sean objeto de crueles golpizas. El Ministerio Público ejerce un derecho y cumple con su obligación de mantener la acusación contra agresores de mujeres, sin importar que las víctimas retiren la acusación.
Operación exitosa
Las ex siamesas dominicanas María y Teresa, separadas durante una complicada cirugía que duró casi 24 horas, fueron dadas de alta del hospital Pediátrico de Richmond, Virginia, en una cálida y emotiva despedida de sus médicos y enfermeras. El estado de salud de las niñas es definido como muy satisfactorio después que el equipo quirúrgico logró separarlas al dividirlas del hígado, páncreas y otros órganos. Aunque permanecerán por un tiempo más en Estados Unidos, si todo marcha bien, Teresa y María podrán disfrutar de las navidades en el humilde seno de su hogar en Santo Domingo. El éxito de esta cirugía ha sido posible por la gracias de Dios, la destreza de los médicos y la solidaridad de mucha gente e instituciones, en especial del Depacho de la Primera Dama, Margarita Cedeño de Fernández, que aportó los recursos económicos necesarios para financiar la operación.

