Diferencias
Las diferencias en las filas peledeístas en torno a la reforma constitucional son cada vez más visibles, pese a los esfuerzos por taparlas. Pero la gran explosión está supuesta a marcarla la discusión sobre la posibilidad de que el presidente Leonel Fernández pueda optar por la reelección en el 2012.
El PLD lo ha negado, pero se insiste en que desde ese partido se sondea a legisladores opositores para que apoyen la reelección a cambio de la extensión del período congresional. Sin embargo, los propios peledeístas no han unificado criterio al respecto. Dentro de las diferencias no se puede pasar por alto el cuestionamiento del presidente de la Cámara de Diputados, licenciado Julio César Valentín, a la línea sobre el aborto que sustenta el presidente de la Asamblea Revisora, doctor Reinaldo Pared Pérez. Valentín, a quien se atribuyen aspiraciones a la sindicatura de Santiago, por lo menos ha marcado distancia desde temprano.
Soluciones episódicas
Al recordar que el Gobierno cuenta con un diagnóstico para relanzar el aparato productivo, el presidente de la Asociación de Empresas Industriales de Herrera se la pone difícil a las maniobras de las autoridades para atenuar las críticas contra la política económica.
El licenciado Manuel Cabrera declaró que sólo falta voluntad política para aplicar mecanismos legales e institucionales que se han aprobado con el propósito de relanzar el sector productivo.
Si bien saludó la intención del Gobierno de canalizar créditos en forma eficiente y oportuna a los productores, Cabrera destacó que la mejor forma de estimular al sector es a través del Plan Nacional de Competitividad.
En referencia al encuentro del presidente Leonel Fernández con un grupo de hombres de negocios, el dirigente empresarial descartó las soluciones aisladas y episódicas y favoreció la institucionales.
Ante las críticas del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) sobre la política económica el gobernante convocó un encuentro, sin los líderes de la entidad, en el Palacio Nacional. Pero la reacción de los empresarios de Herrera evidencia que el Gobierno no las tiene todas consigo.
Al proclamar su rechazo a las soluciones episódicas, Cabrera favoreció que se dote a Proindustria de los recursos que necesita para que juegue su papel en beneficio de la industria.
El malestar persiste.

