Horror
Crímenes tan horrendos como el del joven que según versiones fue ejecutado de rodillas en Santiago por un agente de la Policía son, por la indignación que generan, de los hechos que más afectan la imagen de la institución. Todo el esfuerzo por dejar atrás ese pasado de abusos vuelve a desmoronarse con muertes como la de Jose Adriano Gómez Taveras, de 19 años de edad.
El jovencito había sido sacado de su residencia en Baracoa por una patrulla de la Policía y un agente, pese a los ruegos de que no lo matara porque él nada había hecho, fue obligado a arrodillarse antes de recibir un disparo en la cabeza. Por más molesta que esté la población con la inseguridad y la delincuencia muertes como la de Gómez Taveras crean rabia y desasosiego. El hecho se presta, sin embargo, para fortalecer la labor de saneamiento policial.
Colom en trance
Pese a significativos respaldo nacionales e internacionales el presidente guamatelco Alvaro Colom está lejos de liberarse de la crisis que lo acorrala.
El respaldo de figuras como el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, y la Nóbel de la Paz, Rigoberta Menchú, no ha aplacado las manifestaciones contra el gobernante.
El asesinato del abogado Rodrigo Rosenberg, quien había grabado un vídeo en que responsabilizaba al Presidente de lo que pudiera ocurrirle, se ha propagado como chispa en la pradera.
En las últimas horas decenas de miles de guatemaltecos han vuelto a pedir en las calles la renuncia de Colom. A pesar de que insiste en planes conspirativos lo cierto es que la situación en Guatemala se ha puesto color de hormigas.
Además del asesinato del abogado Colom está compelido a aclarar las muertes de un empresario y una hija de éste por un supuesto conflicto de intereses con la primera dama Sandra Torres.
El gobernante necesita más que el apoyo de figuras para salir del trance en que crímenes suspicaces y denuncias de corrupción han arrinconado a su Gobierno.

