Incógnitas
Un mar de incógnitas rodea al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) después que a través del pacto con el ingeniero Miguel Vargas Maldonado el presidente Leonel Fernández se apartó del camino para las elecciones de 2012. Todo indica que los licenciados Danilo Medina y José Tomás Pérez son, por contar con estructuras, los que están llamados a disputarse la candidatura presidencial peledeísta. Pero se sabe que no son los únicos que aspiran.
También están el ingeniero Radhamés Segura y el doctor Jaime David Fernández Mirabal, a los que se ha agregado el licenciado Franklin Almeyda. Suenan otros nombres como los del vice Rafael Alburquerque y el de la primera dama Margarita María Cedeño. Sin embargo, la gran incógnita es a quién endosará el mandatario su respaldo. Todos los aspirantes saben lo que significa contar con el apoyo del Presidente en un proceso interno. Salvo José Tomás y Danilo, es probable que algunos esperen la señal antes de lanzarse al ruedo por la candidatura peledeísta. Tempranas expectativas.
Conflicto escabroso
El fracaso de otro encuentro para superar el conflicto entre camioneros haitianos y Fenatrado envía un mensaje claro a las autoridades de ambos países.
Un primer encuentro no prosperó porque Fenatrado, según el embajador dominicano en Haití, se retiró de las negociaciones. Ahora se acusa a los haitianos de romper el diálogo.
Además del efecto en el comercio que ha tenido ha comenzado a inquietar que la salida que se negocia sea sólo en torno al conflicto que protagonizan Fenatrado y los camioneros haitianos, como si se tratara de un caso particular.
Lo aconsejable sería que la solución sea para el transporte de mercancías desde y hacia Haití. Si se regula la tarifa de la carga, mucho mejor.
Fenatrado se queja de que los camioneros haitianos exigen el transporte del 50 por ciento de la carga procedente de República Dominicana y un peaje de 4 mil pesos por unidad.
Por el rumbo que lleva el impasse puede derivar en una confrontación violenta. Ya Fenatrado advirtió, con esa fuerza que ha demostrado en el país, que de no llegarse a un arreglo bloqueará el comercio con Haití.
La intervención de las autoridades debe estar orientada a regular el sistema de transporte de carga y no a soluciones particulares.

