Se trata de una nota que tranquiliza aún más a la población, el sistema de alta seguridad para la transmisión de los resultados de los comicios que anunciaron la Junta Central Electoral (JCE) y la empresa Claro. Todo lo que se haga para transparentar y respetar la voluntad del electorado será siempre positivo. Y ante un proceso que ha generado tantos conflictos y tensiones, sobre todo en torno al área de informática, alienta el esfuerzo de la JCE para revestir todo lo relacionado con la votación de la mayor seguridad. Quizás no sea lo único, pero sin duda se trata de un aspecto importante. La contratación de la empresa Claro, suplidor primario de los servicios de comunicación de la JCE, respalda las iniciativas para garantizar que los resultados respondan a la voluntad del electorado. Claro proporcionará la inafraestructura tecnológica para suministrar más del 90 por ciento de la plataforma de voz y datos requerida en el certamen. Una supuesta alteración del voto no debe constituir una preocupación. De manera que tranquiliza que en la medida que avanza el conteo regresivo se despeje aún más el camino para garantizar unas elecciones en que no haya duda sobre los resultados de las urnas. Que es lo primordial.
Sabotajes eléctricos
Los sabotajes en las líneas, torres y subestaciones se han convertido en el nuevo factor de perturbación del sector eléctrico. Apagones como los que estos días han castigado a Azua y San José de Ocoa han sido atribuidos por la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) a acciones vandálicas en varios postes. No se trata, por lo visto, del alarmante robo de cables y piezas de las instalaciones, sino de acciones cometidas, según las autoridades, con fines de hacer daño al sistema. Si los bandoleros cargan con los materiales de las instalaciones el problema es más grave. El sistema eléctrico ha tenido que lidiar con muchos problemas, que van desde el fraude, la renuencia de los consumidores para pagar el servicio hasta los sabotajes que conforme a las denuncias de las autoridades se han puesto de moda. Como al parecer el sistema eléctrico se ha convertido en objetivo del vandalismo, habrá que explorar algún mecanismo para revestirlo de la máxima seguridad.

