El presidente de la Junta Central Electoral (JCE), doctor Roberto Rosario, ha actuado con sentido de precisión y oportunidad al advertir a las Juntas Electorales Municipales que están subordinadas a esa institución, con lo que se desalienta el criterio de autonomía que al parecer prevalecía en algunas de esas instancias. Tal y como señala el doctor Rosario, el Tribunal Superior Electoral (TSE) opera como instancia de segundo grado, por lo que las Juntas Electorales son supervisadas y responden a las directrices de la JCE. Es prudente advertirles también a esos funcionarios que no deben obtemperar a requerimientos de intereses políticos o corporativos que no se correspondan con su manual de prerrogativas. Todo lo relacionado con el funcionamiento de las Juntas Municipales, es potestad de la JCE que deberá conocer los reclamos contenciosos que presente cualquiera de los partidos intervinientes, como instancia de primer grado, antes de que los casos no resueltos o impugnados ingresen al ámbito del Tribunal Superior Electoral. Mientras más claridad mayor transparencia.
Censura a la OEA
Fidel Castro ha renovado su censura a lo que definió como grotesco papel que ha jugado la Organización de Estados Americanos (0EA) en sus 64 años de funcionamiento, a la que también acusó de propiciar la furia intervencionista durante el último medio siglo. El expresidente cubano reaccionó de esa manera en respuesta a la decisión de la OEA de no invitar a Cuba a la Cumbre de Cartagena, decisión que atribuyó a Estados Unidos y Canadá. Fidel culpa a la OEA de complicidad en lo que calificó como etapa siniestra para América Latina durante la década de los 70 cuando el gobierno de Richard Nixon decidió frustrar el triunfo electoral de Salvador Allende y se extendieron las dictaduras militares por Suramérica. En su andanada a la OEA, Fidel olvidó el calificativo de 50 años atrás, el de convertirse en Ministerio de Colonias de Estados Unidos.

