La Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) ha denunciado un plan para atentar contra el sistema eléctrico, como parte del cual citó el derribo de torres y el incendio de postes. Tratándose de una denuncia tan grave, que pone en juego la estabilidad económica y social de la nación, el caso amerita de una exhaustiva investigación. Y por su envergadura se descarta, de entrada, que la denuncia pueda formar parte de algún recurso de campaña proselitista. Aunque a ETED le haya llamado la atención que los derribos de torres sólo hayan ocurrido en las gestiones del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y no en las del opositor Partido Revolucionario Dominicano (PRD). Se tenía entendido que lo que las autoridades han definido de sabotajes no eran más que robos de piezas para fundir con fines de exportación. Pero la empresa ha sido muy enfática al señalar que el patrón de las acciones no se corresponde con los robos de tapas de alcantarilla, cables eléctricos y telefónicos, piezas de puentes y acueductos y en otras instalaciones. Dado que el interés es atentar contra el sistema eléctrico, tienen las autoridades que activar todos los servicios de investigación para dar con los responsables de una práctica tan perniciosa.
España y Argentina
La expropiación de las acciones de una firma española en una petrolera argentina ha tensado las relaciones entre los dos países. El Gobierno español ha apelado a Estados Unidos y la Unión Europea para defender, incluso con amenazas, a la compañía Repsol. Pero la presidenta argentina Cristina Fernández está decidida, sin hacer caso ni temer a las presiones, a excluirla de la petrolera YPF. Ricos yacimientos de petróleo y gas descubiertos en Argentina han prendido el sentimiento nacional. Son esas reservas parte del conflicto que también enfrenta a Argentina y el Gobierno británico sobre la posesión de las islas Malvinas. Pero el alegato de la mandataria argentina sobre la firma española es que no ha cumplido con la inversión a que se había comprometido en 1999. Y si es así, la verdad es que ha esperado mucho tiempo para darse cuenta de que Repsol no cumplía con los términos del contrato. Habría que esperar para ver en que termina el tenso conflicto.

