El expediente contra el narco boricua José David Figueroa Agosto y otros 10 implicados en las operaciones que se le atribuyen constituye una papa caliente no sólo para el juzgado de instrucción apoderado del caso, sino para el sistema judicial. Con todo y que se presuma que tras el tiempo que se tomó, incluyendo las prórrogas a que se vio abocado, la Fiscalía del Distrito Nacional reunió pruebas irrefutables contra los inculpados. En su momento la juez de instrucción Clara Nivar llamará a juicio preliminar para determinar si los indicios son suficientes para procesar a Figueroa Agosto y demás inculpados. Se trata del primer reto para la Justicia, habida cuenta de que ahora a varios imputados en principio por lavado de activos también se les acusa de violar la ley de drogas. Se tiene la percepción de que todavía no existan indicidios concretos y concordantes ningún juez se atreve a fallar a favor de alguno de los 10 inculpados, además de Figueroa Agosto. La Fiscalía incluyó en el voluminoso expediente (138 páginas) a Adolfina Peláez, hermana de la también imputada Mary Peláez, así como a Madeline Bernard Peña, viuda del asesinado coronel José Amado González y González, y a Leavy Nin Batista, esposa de Figueroa Agosto.
Piedras a la luna
Al reclamar al Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) que rompa definitivamente con el Gobierno y con el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), el diputado Frank Martínez, sin importar cuán sólidos sean sus argumentos, está como quien ha perdido las perspectivas. El es el único que puede darse el lujo de pedir eso a un PRSC que se ha acomodado en torno a la figura del presidente Leonel Fernández. Antes que alejarse, prominentes dirigentes como el senador electo Amable Aristy Castro y el diputado reelecto Ramón Rogelio Genao han pedido al Gobernante una mayor cuota de poder. Tienen lógica sus alegatos de que un partido tiene que trillar su propio sendero, pero se trata de una realidad que en el caso del reformismo resulta muy cuesta arriba. Antes que separarse del PLD y el Gobierno, importantes reformistas preferirían renunciar a la organización. Martínez, que demostró un gran liderazgo en La Romana, no debe tirarle piedras a la luna.

