Torpedo
El pacto por la unidad suscrito por los líderes del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) no tardó en estremecerse con el torpedo del diputado Neney Cabrera contra el ingeniero Ramón Alburquerque. Cabrera, cercano colaborador del ingeniero Miguel Vargas Maldonado, dijo que al aspirar a la reelección Alburquerque cesaba en la presidencia del PRD, además de definirlo de candidato entre comillas. Por más personal que pueda ser la opinión revive la confrontación que ha caracterizado el proceso interno en el perredeísmo y debilita los acuerdos para postergar la convención y definir reglas para los comicios de 2010. A Alburquerque, que ha cuestionado el liderazgo de Vargas Maldonado, se le ubica en la corriente que encabeza el ex presidente Hipólito Mejía. El diputado no podía ser más incisivo al resaltar que el equipo de Vargas Maldonado está conformado por gente decente y respetuosa, que actúa con transparencia. De seguro que la respuesta del sector que representa Ramón no se hará esperar.
Protestas en Licey
De no alcanzar un récord constituyen sin duda un respetable promedio las huelgas y protestas sociales en Navarrete y Licey al Medio.
¿Qué ocurre en esas dos comunidades que no tienen otros medios para canalizar sus demandas que no sea a través de protestas, las cuales tienen también en común la violencia que las acompaña?
Licey al Medio acaba de salir de otra huelga que durante dos días paralizó todas sus actividades y dejó al menos un herido a causa de desórdenes callejeros.
Extraña que las autoridades no intervinieran en la suspensión del paro, sino comerciantes y empresarios que se comprometieron a diligenciar con las autoridades la construcción de varias obras. La docencia figura entre las actividades que todavía no se han reanudado.
La protesta fue convocada por grupos populares para exigir al Gobierno que cumpla promesas en torno a la ejecución de diferentes obras sociales.
Las protestas en Licey al Medio y Navarrete, que suelen dejar pérdidas económicas cuantiosas, aparte de la tensión que generan, se han convertido en una constante. La frecuencia y el curso que suelen tomar las ha convertido en acontecimientos dignos de que se les preste atención.

