Violaciones escandalosas
Las facilidades dadas por la Dirección de Aduanas a los dominicanos ausentes se han visto ensombrecidas por las violaciones y robos de equipajes denunciados por viajeros que han arribado por el aeropuerto Las Américas. Al menos dominicanos que han llegado para esta época procedentes de Miami y Nueva York se han quejado de una práctica que no acaba de ser erradicada por las entidades competentes. Cancelaciones y traslados de empleados de la terminal que se anuncian con frecuencia no han logrado aplacar, por lo visto, el malestar que afrontan los viajeros. Este año la Dirección de Aduanas incrementó las facilidades a los dominicanos ausentes, pero el problema de los equipajes es un dolor de cabeza que afrontan los viajeros. Residentes en Nueva York, Miami y Puerto Rico suelen aprovechar las navidades para viajar al país, siempre cargados de equipajes. Para este año se espera la llegada de unos 290 mil criollos que se han establecido en el exterior. Las primeras denuncias sobre violaciones y robo de equipajes han surgido desde antes de que comience a llegar el grueso de dominicanos ausentes. Para las autoridades el escándalo se trata de un reto, por lo menos en cuanto a imagen.
Conviene aclaración
No sólo porque se sentía amenazado, sino por las lógicas conjeturas a que se presta, conviene aclarar a la mayor brevedad la muerte en la cárcel de Najayo de un reo colombiano que cumplía condena por narcotráfico. El deceso de Eduardo Williams Pomares ha llamado tanto la atención que el embajador de Colombia, general Mario Montoya Uribe, ha tomado personalmente cartas en el caso. El director de Prisiones, mayor general Manuel de Jesús Pérez Sánchez, ha declarado que la muerte del recluso se debió a causas naturales. Pero aún así es necesario que el caso se aclare sin la menor pizca de duda. Pomares falleció 14 días después de un ayuno que había ofrendado por sus creencias religiosas. Patología Forense no ha concluido el estudio para determinar las reales causas del deceso, pero ha tenerse en cuenta que el informe no puede despertar ningún tipo de cuestionamiento. El historial del finado reo colombiano tiene aristas que no descartan un homicidio.

