Otra vez el petróleo
Los precios de los derivados del petróleo volvieron a aumentar el viernes, por tercera semana consecutiva, lo que debería preocupar no sólo a los consumidores sino también al propio Gobierno, ante la posibilidad de que el barril del crudo haya tomado una curva alcista sin posible retorno. El precio del crudo en los mercados de referencia para República Dominicana ronda ya los 65 dólares, cuando no hace mucho bordeaba los 40 dólares el barril, lo que significa un incremento notable en tiempo relativamente corto.
Se afirma que el alza sostenida en el precio del petróleo refleja los niveles de recuperación que ha alcanzado la economía mundial, todavía sometida al estrés de una crisis financiera sin precedentes en más de 80 años, pero también se atribuye esa alza a la crisis de la península coreana y a la prolongación de las guerras de Irak y Afganistán. Preocupa, sin embargo, que cada dólar de aumento en el precio del barril de petróleo significa 50 millones de dólares adicionales en el valor de la factura petrolera local. Ese es un problema que puede repollar.
Cárceles infernales
Como si se requiriera de otro ejemplo palpable de lo que significa la advertencia del director de Prisiones, general Manuel de Jesús Pérez Sánchez, de que en las cárceles no caben más presos, en el penal de Moca se declaró un motín, con saldo de cuatro reclusos heridos.
El general Pérez Sánchez ha señalado que las cárceles están repletas, a pesar de que se han construido nuevos penales y ampliado otros, lo que significa más hacinamiento y por consiguiente mayores riesgos de desórdenes o situaciones de anarquía, como ocurrió el viernes en el reclusorio del municipio cabecera de la provincia Espaillat.
Los presos amotinados mantuvieron retenidos a 40 de sus compañeros, en reclamo del traslado del alcaide del penal y del retorno de un preboste, además de oponerse al traslado de otros reos a la cárcel de Azua.
El motín en la cárcel de Moca pudo degenerar en tragedia mayor, a causa del nivel de violencia y resistencia que presentaron los reclusos amotinados, que mantuvieron en virtual estado de secuestro a 40 otros internos, hasta que las autoridades lograron imponer el orden.
Se insiste en señalar que el hacinamiento constituye la primera causa del caos que prevalece en muchas cárceles nacionales, pues de ahí derivan los privilegios y discriminaciones y los sucesos violentos como el motín declarado en Moca.

