Una nueva vaguada prolongará las intensas lluvias que afectan gran parte del territorio nacional y que han causado al menos dos muertes y un menor desaparecido, por lo que es menester que residentes en zonas bajas cercanas a ríos y cañadas, proclives a sufrir inundaciones o derrumbes, asuman las previsiones de lugar. A causa del mal tiempo, un labriego, de 72 años, murió electrocutado en Loma de Cabrera y otro hombre, de 40 años, ahogado en el Río Masacre, en Manzanillo. Meteorología ha pronosticado lluvias moderadas y fuertes en la zona fronteriza y en la Línea Noroeste, con riesgos de inundaciones y deslizamientos. Numerosas comunidades en la frontera Norte han quedado incomunicadas por crecidas de ríos, por lo que se ha reclamado a las autoridades auxiliar a centenares de familias damnificadas. Se insiste en resaltar la necesidad de que la ciudadanía atienda y obedezca las recomendaciones del Comité Operativo de Emergencia para evitar desgracias mayores.
Calidad de sobra
El senador peledeísta Francisco Domínguez Brito, tiene calidad de sobra para referirse al auge de la delincuencia, porque fue fiscal del Distrito Nacional, porque es experto en derecho penal y porque es legislador y dirigente del Partido oficial, por lo que sus palabras no pueden ser asumidas como ataques al Gobierno. Domínguez Brito ha revelado que el 90 por ciento de los asesinatos planificados quedan impunes y en los casos de sicariatos o crímenes por paga, la tasa es aún mayor. Se trata de un dato demoledor que explica el auge de la criminalidad, pues de cada cien asesinatos planificados o por encargo, noventa quedan impunes, según lo dicho por el senador santiaguero. Esa tendencia hacia la impunidad ha prevalecido por más de una década, sin que Ministerio Público, Justicia ni Policía, logren revertir esa situación. La realidad es que el sicario que asesina uno, llega a asesinar a diez y más ciudadanos, sin que la justicia lo identifique, lo procese y lo condene.

