Página Dos

RADAR

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La sospecha de que ha sido a causa de cólera la muerte de cuatro personas en Tamboril es suficiente para disparar la alarma sobre una enfermedad que en otras ocasiones ha hecho estragos en la población.  Pese a los síntomas, el brote tiene que ser manejado por las autoridades sanitarias con el mayor cuidado, pero sin el menor descuido, para evitar que cunda más el pánico.  Se ha criticado que el Ministerio de Salud Pública negara la presencia del brote y atribuyera a diarrea los casos detectados en Santiago. Si no estaban confirmados, es obvio que tampoco podía dar la voz de alarma. Pero ahora que las propias autoridades han reconocido que el cólera es una realidad hay que actuar con rapidez para evitar que el brote se propague. Comprobado que están afectados de cólera pacientes ingresados con diarrea, fiebre y vómito en hospitales de Santiago, Tamboril, La Romana y otros centros es para que no se pierda siquiera un segundo en una jornada contra el brote. No es cuestión de los controles virtuales o mediáticos de que suelen hacer gala las autoridades sanitarias. En medio de un proceso electoral debería evitarse capitalizar políticamente un problema de salud que también afecta la economía.

Asaltos a viajeros

Otra familia que retornó de Estados Unidos fue víctima de un asalto en la carretera. Con el de la señora Carmen Altagracia García de Eiboby, quien iba acompañada de tres hijos menores en una yipeta conducida por un cabo de la Policía, son incontables los asaltos de viajeros en las autopistas del país. Ocupantes de un vehículo como los que utiliza la Policía interceptaron próximo a Villa Altagracia la yipeta en que viajaban la señora y sus hijos. El conductor, el cabo Juan Daniel Gómez Alvarez, fue amordazado y despojado de su arma, una pistola Taurus. Los asaltantes cargaron don dólares, pesos dominicanos y euros, ocho teléfonos celulares, computadoras, prendas preciosas, ropas y otros efectos. El caso, que sintoniza con la inseguridad que campea en el territorio, es para que  las autoridades redoblen la vigilancia en las carreteras. Son incontables los asaltos en las vías o al llegar a las casas de viajeros que retornan de Estados Unidos o de cualquier otra nación.

El Nacional

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