Intereses
El Congreso trazó la raya de Pizarro al blindar sus intereses en los debates sobre la reforma constitucional. Una propuesta del diputado perredeísta Eugenio Cedeño para que se instaure el modelo de las dos salas en que se quiere mutilar la Suprema Corte de Justicia fue rechazada de manera aplastante. Nada de separarse las funciones administrativas y legislativas, pero tampoco sancionar a los legisladores, como propuso el peledeísta Víctor Suárez, por la comisión de irregularidades. Que un legislador pudiera perder su investidura por inasistencia, uso indebido de los recursos públicos, tráfico de influencia o por desempeñar funciones incompatibles es un desafío que no va con los congresistas. Se puede mutilar a la Suprema Corte de Justicia, a la Junta Central Electoral, pero de ninguna manera atentar contra los intereses de los congresistas. La reforma para la historia se reduce al plano de los intereses particulares. Claramente.
Agonía del IDSS
Los días del Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS) podrían estar contados si su situación financiera es tan dramática como la expuso su director.
La entidad, que hace años era el modelo del sector salud, ha devenido en una cenicienta por la falta de recursos para afrontar sus operaciones sanitarias y administrativas.
El doctor Sabino Báez indicó que el IDSS opera con un déficit de 30 a 40 millones de pesos mensuales, y que desde octubre de 2008 a la fecha el Gobierno le adeuda más de 400 millones por concepto de subsidio.
La debacle del IDSS comenzó desde que el Gobierno suspendió el subsidio de 50 millones de pesos mensuales. Con la presión económica la entidad no está en condiciones de prestar servicios a sus afiliados.
Es una pena que el IDSS, que el Gobierno y el Colegio Médico Dominicano (CMD) acordaron preservar a cualquier precio, transite una situación financiera tan dramática. Y más cuando el presidente Leonel Fernández ha reconocido el servicio prestado tanto por el IDSS como por la ARS Salud, que preside el doctor Elisaben Matos.
Si el Gobierno no mete sus manos parece inminente, con todas sus consecuencias, el colapso del IDSS, una entidad que según su director sobrevive a las buenas de Dios.

