En plena temporada ciclónica y frente a los movimientos sísmicos, la instalación en el muelle de Puerto Plata de un equipo para detectar tsunamis representa un paso importante. La prevención será siempre loable, y más ante el cambio climático y la magnitud de los fenómenos atmosféricos. Que no se haya dado cuenta de amenaza de tsunamis no significa que se esté exento de un fenómeno que ha causado estragos en naciones con un clima similar a República Dominicana. El equipo instalado en el muelle de Puerto Plata para alertar sobre tsunamis fue donado por la Unesco. El aparato está conectado a un satélite que monitorea e informa sobre la altura de las olas marinas. El resto corresponde a las autoridades. Con la instalación del equipo no hay excusas para actuar ante la menor señal de alerta. De entrada, el equipo representa un etímulo para el turismo toda vez que implica más seguridad en las playas de Puerto Plata y la costa norte. Estos países de sistemas tan frágiles tienen que estar preparados para todo tipo de contingencias. Tratándose de una donación que hace la Unesco para contribuir con la seguridad de la región, se espera que al detector de tsunamis se le saque el mayor provecho. Es el compromiso de las autoridades.
No las propinas
El proyecto de ley del diputado Nelson Guillén para eliminar el 10 por ciento de propina en restorantes y centros de diversión expone desconocimiento y falta de conciencia. Es con ese porcentaje que los camareros, cocineros, cajeros y demás empleados de los referidos establecimientos, que a veces no ganan ni el salario mínimo, redondean ingresos aceptables. Si el diputado del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) por San Cristóbal quiere aliviar la carga de los consumidores puede buscar que se suprima o reduzca el 16 por ciento de Itebis que se paga en los restorantes y centros de diversión. Ese impuesto sí representa una estocada al bolsillo e incluso una limitante para los negocios. El 10 por ciento obligatorio data desde el Código de Trabajo de Trujillo, concebido precisamente para ayudar a los empleados de los centros de diversión. La propina adicional por el servicio es espontánea. Guillén, con su proyecto, coge piedras para los más chiquitos.

