La otra crisis
Sin que todavía se haya repuesto de la crisis financiera, ahora el mundo sufre los efectos de la gripe A, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de declarar como una pandemia. Primero el dinero y después la salud. Hace días que República Dominicana sufre los efectos del virus, que ya ha causado la muerte de al menos una persona.
Si la crisis financiera ha sido un duro golpe para las economías, esta enfermedad está supuesta a crear más daño. Por lo menos que nadie se haga mayores ilusiones con el turismo, una actividad que para República Dominicana representa una de sus principales fuentes generadoras de divisas. La economía mexicana se fue al suelo a causa del virus que en las últimas horas se había extendido por 74 países, contagiando a unas 28 mil personas. La cifra oficial de afectados aquí es de 91, pero se estima que podrían ser mucho más. Además del turismo es obvio que la enfermedad afectará la producción, el comercio y muchas otras actividades. La gente no querrá exponerse para evitar el contagio. Tendrán las superpotencias que emplearse a fondo para evitar que la gripe haga más estragos de la cuenta en un sistema mundial que, de hecho, ha resultado de lo más vulnerable frente a cualquier desafío.
Cambio climático
Advertencias como la de un especialista del Banco Mundial sobre los efectos del cambio climático en República Dominicana generan lógica incertidumbre. El turismo, la pesca, la agricultura y todo el ecosistema están seriamente amenazados de no hacerse las inversiones ante los cambios de temperatura. Los 122 millones de dólares que hasta ahora invierte la entidad en proyectos de recuperación y gestión de desastres son insuficientes, según Walter Vergara, para enfrentar los efectos del cambio climático. En un país en las condiciones económicas en que está República Dominicana, sin recursos y con deudas por doquier, asusta que todavía tenga que enfrentar un desafío como el del clima. Vergara señaló que de no andarse a tiempo se corre el riesgo de sufrir consecuencias peores, sobre todo en cuanto a sequía y elevación del nivel del mar. Para colmo, República Dominicana figura entre los países más vulnerables a los impactos anticipados de los cambios de temperatura.

