En un evento que contó con la presencia de la primera dama Margarita María Cedeño de Fernández, el presidente de la Red Nacional de Apoyo a la Protección del Medio Ambiente, Virgilio Brache Alvarez, urgió un cambio de modelo que torne al país menos dependiente del consumo de petróleo. Si bien se trataba de un encuentro internacional no dejó de llamar la atención la protagónica presencia de Cedeño de Fernández, a quien no sólo se le ha visto muy activa sino de quien se dice que trabaja a favor de la candidatura presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Aunque el tema ambiental genera, por supuesto, cada vez más interés y preocupación en diferentes sectores. Lo más importante, sin embargo, es que los sectores público y privado se unan y entiendan la necesidad de proteger y preservar el ecosistema. Producir energía más limpia, como planteó Brache Alvarez, no es el único reto a que se abocan países como República Dominicana. Reducir la dependencia del petróleo garantiza no sólo un ambiente más sano, sino una valiosa economía en la erogación de divisas. Frente a la crisis energética que sufre la población deben ponderarse señalamientos como el de Brache Alvarez.
Interés en la Liga
Se da por descontado que la Liga Municipal Dominicana (LMD) se quedará en manos del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC).La cuestión es quién será el afortunado. Desde un primer momento sonó para la secretaría general el síndico de Santiago, José Enrique Sued. Pero en las últimas horas ha sonado Johnny Jones, con quien se asegura que el presidente Leonel Fernández tiene un viejo compromiso. De hecho, Jones es el único de los dirigentes reformistas que ha respaldado al Gobierno que no ha tenido retribución administrativa. Hace unos meses se le mencionó para el Banco Nacional de la Vivienda (BNV), pero al final se designó a Federico Antún Batlle. Es posible, hasta ahora, que la secretaría general de la LMD esté entre Jones y el saliente síndico de Santiago. Aunque de lo que no cabe la menor duda es que el controversial organismo, dirigido por el senador electo Amable Aristy Castro, seguirá en manos de un reformista. Al Gobierno no le interesa.

