Violencia en Irán
Matiz sospechoso
Tiene un matiz altamente suspicaz la violencia desatada por los resultados de las elecciones del viernes en Irán ganada en forma abrumadora por el presidente Mahmud Ahmadineyad. Las diferencias que ha tenido la nación con Estados Unidos, el Reino Unido y otras potencias occidentales, sin dejar de incluir a Israel, atizan la violencia que recorre las calles de Teherán. Desde la revuelta del ayatola Jomeini contra el Sha no se había visto una revuelta como la protagonizada por los seguidores del opositor Husein Musaví.
Este alega que fue víctima de un fraude electoral en las elecciones ganadas con un 63 por ciento por el actual gobernante. Las protestas han dejado al menos 7 muertos y el Gobierno ha tenido que tomar medidas para preservar el orden público. Las agencias occidentales calculan que más de un millón de personas se ha lanzado a las calles a protestar por la victoria del oficialismo y atribuyen a paramilitares la muerte de uno de los participantes en las movilizaciones. Por el conflicto desatado con Occidente por los experimentos de Ahmadineyad las contradicciones en los despachos procedentes de Irán abundan al por mayor y detalle. Las autoridades están hasta en disposición de revisar los resultados, pero la oposición no cede.
Chivo expiatorio
Como no está en que lo tomen de chivo expiatorio sobre el abusivo aumento de la tarifa eléctrica, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha cantado más claro que un gallo. Manuel Labrado rechazó que el BID haya presionado sobre el incremento de la tarifa y la eliminación del costoso e infuncional Programa de Reducción de Apagones (PRA) como condición para desembolsar préstamos para el sector eléctrico.
Para justificar el repudiable aumento las autoridades se han agarrado del BID, como si el organismo ejerciera algún tutelaje sobre la soberanía. Es verdad que se ha caído en una dependencia infame de los organismos internacionales, pero entes como el BID sí que conocen sus límites. Labrado aclaró que a lo más que llegó el organismo fue a hacer algunas sugerencias para reducir la brecha fiscal de los subsidios al sector eléctrico. Jamás a una imposición. ¿Qué dirán ahora quienes han utilizado al BID de chivo expiatorio sobre la tarifa eléctrica?

