La feria del mango que culminó ayer en Baní se ha erigido en una suerte de atractivo para una ciudad que se destaca por la rica producción de frutos menores y por su potencial turístico. Desde que hace siete años a las autoridades banilejas se les ocurrió la idea de exhibir uno de sus productos más emblemáticos, la feria del mango no sólo se ha institucionalizado, sino que se ha consolidado como un acontecimiento cultural y económico. Hace tiempo que el mango dejó de ser una fruta de consumo interno para convertirse en lucrativo rubro de exportación. El éxito de la feria, en la que es determinante el respaldo del Ministerio de Agricultura y otras entidades, es para que todos los pueblos se animen a rescatar y exponer sus productos más emblemáticos. Hay localidades que se caracterizan por la producción de artículos cuya exposición serviría para estimular su economía. Baní ha tenido cuatro días de mucho movimiento gracias a la feria del mango, un producto que por la visión de un sector se ha industrializado. Además de la fruta, también se mercadea la pulpa y ha experimentado con diferentes variedades. Se habla de que Baní cuenta con más de 2,000 productores en más de 60,000 tareas.
Año escolar amenazado
Tempranos nubarrones ensombrecen la apertura del próximo año escolar. De acuerdo con la secretaria de educación y formación sindical de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), Xiomara Guante, en varias comunidades se ha decidido no iniciar las clases hasta que se apruebe un aumento de salarios y se resuelva la crisis del Seguro Médico para Maestros (Semma). Es obvio que, de entrada, se trata de una posición radical, que torna más tenso el ambiente en el sistema educativo. Si bien se trata de un conflicto previsible, no deben los profesores blandir sus armas sin agotar los caminos del diálogo con las autoridades. A fin de cuentas son los estudiantes quienes pagan las consecuencias de las huelgas magisteriales. Pero Educación tendrá también que emplearse a fondo para evitar que se materialice la huelga y superar los conflictos con que se cerró el presente año lectivo. Porque tampoco se pueden negar los problemas que afectan al sector.

