Por carecer de repercusión no deja de ser en extremo grave, digna de que se aclare, la denuncia del movimiento Participación Ciudadana sobre alegadas maniobras en que ha incurrido el Gobierno para engañar a la opinión pública.
Al señalar que el Gobierno ha incumplido el Protocolo por la Transparencia y la Institucionalidad, la entidad dice que a pesar de la supresión de al menos 137 viceministerios y subdirecciones generales, los funcionarios salientes han sido nombrados como asesores o reubicados, en desmedro de la racionalidad administrativa y de la austeridad. Si bien reconoce que desde el 16 de agosto a la fecha la publicidad oficial ha disminuido, en su informe de monitoreo de los primeros seis meses del presidente Danilo Medina, el grupo cuestionó que no se haya cumplido con la rendición de cuentas de los primeros 120 días ni con la profesionalización del servicio exterior.
En representación diplomática, el país supera a las grandes potencias. También encontró una débil acción del Presidente para asumir obligaciones. La evaluación de Participación Ciudadana representa un saludable aporte a la transparencia, que debería ponderarse, sin mezquindad de ninguna índole.

