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RADAR

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El acuerdo comercial con Jordania representa un mayor desafío para el producto criollo. Además del acuerdo con Petrocaribe para pagar con rubros agrícolas una cuota de la factura petrolera, el Gobierno ha suscrito con la lejana nación árabe un convenio para impulsar el comercio, la inversión y el turismo. Pero República Dominicana tiene también un acuerdo con la Unión Europea para exportar a sus mercados víveres y vegetales. Todos esos convenios son saludables siempre que se hagan las inversiones o se creen las condiciones para estimular la producción. Lo malo es que casi siempre se quedan en protocolos. Se sobreentiende que tras el acuerdo con Jordania el Gobierno privilegiará la industria y fomentará la producción agropecuaria para satisfacer la demanda de los jordanos. El camino es largo, pero la globalización ha unido el planeta a través de la tecnología. La verdad es que con el convenio el Gobierno asume un compromiso que puede redundar en beneficio de los sectores productivos. Todo está en que se destinen los recursos para estimular el aparato productivo, además de remover los obstáculos que tanto dificultan su expansión. Se espera que el Presidente haya tomado en cuenta todos los elementos.

Plátano y mangú

Es saludable la organización de un festival gastronómico en Nueva York que tendrá como protagonistas el plátano y el mangú dominicanos. El plátano no es un producto exclusivo de República Dominicana, pero se ha convertido en un símbolo de su identidad cultural. El festival, anunciado por el folclorista Isaías Amparo, no sólo es un reconocimiento a un rubro, sino un vehículo para ampliar el mercado de la producción agropecuaria. El mangú es uno de los platos más emblemáticos, con estatus universal, que se prepara con el plátano como materia prima. No hay un hotel en que el mangú no figure entre sus desayunos. El festival no es exclusivo del banano dominicano, sino que se ha incluido a productores centroamericanos. La diversidad amplía el marco sobre la proyección de la gastronomía y valores de los países productores de plátano. Amaro y los demás organizadores del festival merecen  el respaldo que sea necesario para que el festival sea un éxito.

El Nacional

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