De las declaraciones de los familiares del piloto Rafael Eduardo Astacio se desprenden dudas sobre el accidente en que perdió la vida durante el show aéreo del domingo. Eso de que Astacio no quería volar, pero que fue obligado a hacerlo por sus superiores no es la única interrogante que las autoridades tienen que despejar en torno al suceso en que también pereció el copiloto Carlos Miguel Guerrero Guerrero. Ambos tripulaban un avión Pillán que se precipitó al mar Caribe cuando realizaban algún tipo de acrobacia. De la condiciones técnicas de la aeronave no se ha hablado, por lo que se supone que ese aspecto también forma parte de la investigación que realizan las autoridades para establecer las causas del conmovedor accidente. Algunas hipótesis apuntan a que la tragedia pudo ser provocada por un error humano. Pero el supuesto hecho de que Astacio se resistiera a volar ese día, bajo el alegato de que estaba libre, es un elemento que se presta a muchas conjeturas. Las autoridades lo saben y por esa razón tienen que emplearse a fondo en la pesquisa para no dejar ningún eslabón en el aire. Más que compasión y tristeza los familiares han manifestado que quieren saber toda la verdad sobre la tragedia.
¿Sumario extraviado?
Tan asombrosa como la sentencia que descargó a los acusados de la muerte del periodista Gregorio García Castro, ocurrida hace 40 años, resulta la desaparición del expediente sobre el caso. Se sospecha, sin embargo, que se trata de una maniobra del Poder Judicial para evitar que los familiares de la víctima recurran en demanda de justicia ante la Corte Interamericana de los Derechos Humanos. Los acusados del crimen, cuyo descargo fue confirmado por la Suprema Corte de Justicia en la gestión del fenecido Néstor Contín Aybar, son el fenecido exteniente Juan María Arias Sánchez, y los excabos Milton de la Cruz Lemus y José Rafael Pérez Pereyra. Contín Aybar presidió la Corte Suprema en los diferentes períodos en que gobernó Joaquín Balaguer. La desaparición del expediente contra los acusados de la muerte de García Castro se agrega al lío sobre el supuesto extravío del pacto de la imputada Sobeida Félix Morel y la Fiscalía del Distrito Nacional, de lo cual ya ni se habla.

