El Centro Cuesta Nacional (CCN), un grupo empresarial que ha estampado su impronta en la economía a través del comercio y otros aportes, ha tenido la valiosa iniciativa de fomentar el orgullo nacional. La segunda versión de la campaña Orgullo de mi patria, que resalta las bellezas naturales, rescata tradiciones y costumbres y fomenta los valores, es para que el dominicano aprecie la invaluable riqueza de su pródigo territorio. Estímulos como el de CCN son necesarios para que la gente haga conciencia no sólo sobre un patrimonio legado por la naturaleza, sino en torno a sus necesidades y condiciones de vida. Las bellezas de Barahona y Pedernales, que protagonizan la campaña, son suficientes para que tanto los nativos de esas comunidades como cualquier dominicano se sienta orgulloso de sus encantos naturles. El acto en que fue presentada la campaña incluyó un homenaje a personalidades de las provincias que constituyen un valioso ejemplo de superación, destacándose por sus aportes en diferentes quehaceres. Al tiempo de reconocer a CCN por la valiosa contribución se espera que la alentadora campaña sirva para estimular el necesario y saludable orgullo nacional. Hoy más que nunca.
Sarkozy en la mira
Los escándalos de corrupción en Francia han alcanzado al presidente Nicolás Sarkozy. No se trata ni por asomo de corrupción al estilo dominicano, como enriquecimiento ilícito o la utilización de recursos públicos, pero lo gresca no deja de ser un escándalo para los franceses. Esa es una de las grandes diferencias entre las naciones desarrolladas y estos países. El caso es que tras forzar la renuncia de dos ministros por denuncias de excesos en gastos públicos, Sarkozy está en la mira de una investigación sobre la utilización de fondos ilícitos en la campaña de 2007. El gobernante, que enfrenta la peor crisis política de su mandato, es acusado de haber recibido recursos ilegales de Liliane Bettencourt, la heredera del emporio L` Oreal. El gobernante, que protagoniza una campaña para reducir gastos superfluos, no ha guardado silencio. Calificó la denuncia como una calumnia con el objetivo de hacer daño, de ensuciar, sin ningún asidero de realidad. Pero está en el centro de la tormenta.

