Asamblea sin avance
La lentitud y los escasos logros que puede exhibir dejan muy mal parada la controversial Asamblea Revisora que discute una nueva Constitución. Lo que más bien ha obtenido son reveses como con la penalización de cualquier tipo de aborto, la unificación de las elecciones y en la creación de figuras burocráticas como El defensor del pueblo. Durante los tres meses que lleva el órgano legislativo, que de 254 artículos que contiene el proyecto del Ejecutivo sólo ha sancionado 165, ni siquiera ha logrado entusiasmar a la opinión pública. A la Asamblea le falta aún mucho camino por recorrer con el debate de temas tan polémicas como la composición de la Junta Central Electoral (JCE) y la mutilación de la Suprema Corte de Justicia. La falta de consenso figura entre los factores que ha convertido el ejercicio legislativo en puro ruido. De hecho, hay congresistas que sostienen que la Asamblea ha sido un fracaso. Pero lo que más ha evidenciado el desinterés respecto al ejercicio legislativo es que la gente no está en reforma consatitucional ni en tales arrebatos retóricos, sino en resolver su día a día. A estas alturas, parece muy cuesta arriba que se pueda no sólo avanzar en las discusiones, sino conquistar la participación de la gente. Ya la Asamblea naufragó.
Bajas en contratos
La indexación en los precios de la energía en las plantas a carbón es lo que ha determinado la reducción de 6 centavos de dólar que anunció la empresa Aes-Dominicana. Como los contratos son todavía un misterio sólo a través de fuentes se ha podido determinar que la reducción de 16 a 10 centaos del kilo no ha sido ninguna contribución para aliviar la carga de los consumidores. Los precios del carbón bajaron de 130 a 64 dólares por tonelada en los mercados internacionales durante el primer semestre de este año. En tal virtud no había más que aplicar la indexación que el Gobierno se ocupó de consignar en la renegociación de los convenios. La reducción por supuesto que representa un alivio para los usuarios, pero la realidad es muy diferente de la que se creía. Por el fuego cruzado a que está sometido el sector eléctrico no se le deberían regatear puntos luminosos. El reconocimiento para Aes-Dominicana es observar el contrato con el Estado, al menos en cuanto a la indexación.

