Corrupción lodo cloacal
A Gobierno, Justicia y Ministerio Público corresponden mayores o menores cuotas de responsabilidad por los elevados niveles de permisibilidad o complicidad que estimulan el auge de la corrupción en los sectores público y privado. A la sociedad se le censura su indiferencia frente a tan dilatado flagelo. En vez de desgarrarse vestiduras, improvisar cooperativas de culpas o aprovechar el curso de los vientos que causa la indignación colectiva, los actores sociales deberían asumir sus respectivas cuotas de responsabilidad en la prevención, persecución y castigo del cohecho. La corrupción constituye un crimen agravado, cuyo castigo está previsto en la ley, por consiguiente, lo que se requiere es actuar contra quienes incurran en ese tipo de infracción sin importar si pertenecen al ámbito público o privado. La sociedad nacional parece sublevada, en términos literales, claro, contra la corrupción gubernamental, pero también contra la que supura desde los ámbitos empresariales o del litoral político. No es saludable que cada quien acuñe a su culpable o inocente favorito, porque el lodo cloacal inunda los dos lados de la calle.
Teléfonos móviles
Por las estadísticas que ofrece el Presidente del Instituto de las Telecomunicaciones, doctor José Rafael Vargas, el teléfono móvil se ha convertido en uno de los artículos de mayor uso y consumo en el país. El funcionario ha dicho que aquí existen ocho millones 700 mil aparatos, lo que ha implicado un crecimiento multiplicado por diez en los último doce años. Aquí circulan ochenta teléfonos móviles por cada cien habitantes, lo que sitúa a República Dominicana entre los países de mayor crecimiento en tele densidad, en América Latina. Las provincias La Altagracia y La Romana, que poseen polos turísticos, figuran entre las que poseen más teléfonos móviles por habitantes, pues la primera reporta 163 aparatos por cada cien habitantes y la otra 111, seguido por la provincia Santo Domingo, con cien, por igual número de habitantes. No hay dudas de que el servicio de teléfono móvil se convierte en el pri esas de telecomunicaciones que compiten por tan vasto mercado.

