Las autoridades nacionales todavía ayer en la tarde no habían recibido ninguna notificación de parte de las haitianas sobre la supuesta prohibición de las exportaciones de pollos y huevos de origen dominicano hacia su territorio, mientras se informó que en el mercado libre realizado ayer en Dajabón incluso hubo un incremento de las ventas de estos alimentos, debido al interés de comerciantes haitianos de estar abastecidos en caso de que se confirmara la veracidad de la medida.
Cables de agencias de prensa internacionales dan cuenta de que las autoridades sanitarias y de comercio de Haití han prohibido la importación y venta de productos de carne y especialmente las aves, huevos y animales vivos procedentes de República Dominicana con el propósito de evitar el contagio por la gripe aviar.
Sin embargo las autoridades dominicanas han indicado que en el país no existe la gripe aviar, así como que tampoco han sido oficialmente notificadas por las autoridades haitianas sobre la supuesta prohibición.
Un vocero del ministerio de Agricultura informó cerca de las seis de la tarde de ayer que ese organismo no había recibido hasta ese momento ningún tipo de notificación sobre el tema desde Haití.
Observó que además sería muy extraño que esa notificación se recibiera debido a que todavía está vigente la prohibición que esas mismas autoridades haitianas dispusieron en el año 2008, cuando en el país se detectó un caso de gripe aviar.
Dijo que sería algo curioso que se prohibiera algo que oficialmente aún está prohibido.
República Dominicana ha informado de la muerte de varias personas como consecuencia del virus AH1N1, que no tiene nada que ver con la gripe aviar.
Se conoce que existe el interés de sectores haitianos de boicotear cualquier disposición que vaya en la dirección de mejorar y transparentar las relaciones comerciales entre las dos naciones, debido a los beneficios que obtienen del comercio informa.
Se recuerda que para el 2008 cuando se prohibió la importación de pollos desde República Dominicana, en los hechos hubo que posteriormente hacerse de la vista gorda y dejar entrar ese alimento a Haití, debido a la incapacidad de los importadores que pretendieron abastecer ese mercado con pollos congelados.
En ese momento esos importadores fueron incapaces incluso de garantizar la logística necesaria para producir en forma masiva la importación de pollos congelados al carecer incluso de las cadenas de frío que garantizaran que ese alimento no se deteriorara.

