República Dominicana posee el porcentaje más alto de falsificación de medicamentos entre los países de América Latina, estimándose en un 26% el promedio en la región.
El dato lo confirmó ayer el subdirector de Promese, doctor Miguel Ureña, al participar en el almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio.
El doctor Ureña dijo que determinar cuándo un medicamento es falso es un protocolo difícil, debido a que hay laboratorios que emplean tecnologías de punta y alto nivel de calidad en algunos.
Explicó que el problema es tan complejo que aún en Estados Unidos se estima que hay un 12% de medicamentos falsos en las farmacias y boticas.
Sobre el porcentaje que circula en República Dominicana no se aventuró a ponerle número, pero aseguró que es el más alto de América Latina.
Ureña dijo que no existe mucha data en el país en torno a los medicamentos falsos y sus concentraciones, pero que por un asunto de poca inversión de los comerciantes que incurren en esa práctica, se sabe que se le coloca una menor concentración.
Señaló que el caso de las enfermedades infecciosas, los medicamentos falsos generan una gran resistencia y eso pone en riesgo la salud y la vida del paciente.
El funcionario de Promese se refirió al negocio de medicamentos falsos que desde hace años se denuncia en Moca, Salcedo, Herrera y Villa Consuelo, en Santo Domingo.
Protocolo calidad
La directora de Promese, doctora Elena Fernández, dijo que para esa entidad no es suficiente mejorar el acceso de la población a los medicamentos, sino también velar por su calidad.
Mediante ese mecanismo de vigilancia de la calidad, los industriales entregan muestras para la licitación, y estas se evalúan para determinar que tienen los principios activos requeridos, afirmó Ureña.
Explicó que tras hacerse esa verificación se pasa a un segundo nivel en el que se comparan los precios.
Pero lo que se comienza a entregar después, una vez se hacen las compras, también es vigilado, dijo.
Los empresarios entregan los medicamentos en un almacén de cuarentena, donde se aplica un protocolo de vigilancia de la calidad, que no es un invento dominicano, sino una adaptación de las recomendaciones de la farmacopea de los Estados Unidos, pero para países en desarrollo, explicó.
Ureña destacó que esa vigilancia no es un control estricto de calidad, porque no se comienza con la materia prima, sino con el producto terminado.
Sin embargo, resaltó que a los medicamentos se les hacen dos tipos de evaluaciones: primero una que incluye el peso, la dureza -en el caso de las pastillas-, y el color, y en segundo lugar los principios activos y si no tiene ningún elemento que afecte a los usuarios.
Política farmacéutica
El director ejecutivo de la Comisión Presidencial de Política Farmacéutica, doctor Gustavo Rojas Lara, informó que el país cuenta con un perfil farmacéutico que favorecerá a los usuarios de medicamentos.
El doctor Rojas Lara aseguró que este perfil es de importancia trascendental para República Dominicana, que está ubicada entre los países del continente con mayor cantidad de medicamentos falsificados.
Rojas Lara, la doctora Elena Fernández y el doctor Miguel Ureña fueron los invitados especiales del almuerzo semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio.

