El presidente Leonel Fernández expresó su pesar al pueblo polaco por la tragedia que costó la vida a su presidente Lech Kaczynski, la primera dama Maria de Kaczynski, así como funcionarios civiles y militares de su gobierno.
La nota de condolencia del presidente Fernández al pueblo polaco está dirigida al embajador de esa nación en Colombia y concurrente a la República Dominicana, Jacek Perlyn.
Elevamos nuestras súplicas al Todopoderoso para que en estos tristes momentos de desolación que atraviesa el valiente pueblo polaco le resguarde con su santa bendición y le permita continuar inspirado en la visión institucional que guía sus quehaceres, señala en su misiva.
Las agencias internacionales dicen que el accidente aéreo en que murió hoy el presidente de Polonia, Lech Kaczynski, así como otros 96 pasajeros, levantó dudas sobre el estado del avión presidencial, un Tupolev-154 con veinte años de servicio, como posible factor que desató la catástrofe.
Hace cinco meses, el aparato, de fabricación rusa, fue sometido a una revisión técnica y su interior había sido reformado en Samara (Rusia), lo que en opinión de los expertos debería excluir la posibilidad de un fallo técnico.
El avión volaba bastante bien y no había quejas, explicó a la cadena de televisión pública polaca el responsable de la planta de mantenimiento de Samara, Aleksey Gusev.
Antes de esa revisión, en diciembre de 2008, el Tupolev presidencial había sufrido problemas técnicos durante la gira asiática del presidente, lo que obligó al mandatario a retrasar su salida de Mongolia y a tomar un vuelo chárter para dirigirse a Tokio.
Esos problemas hicieron que Kaczynski pidiera un nuevo avión y que el gobierno polaco, liderado por Donald Tusk, anunciara su intención de comprar nuevos aparatos para sustituir a la anticuada flota, que contaba con dos Tupolev-154.
Pilotos ignoraron instrucciones
Los pilotos del avión que se estrelló el sábado cerca de Smolensk, en el oeste de Rusia, ignoraron varias veces las instrucciones de los controladores aéreos rusos, aseguró un alto jefe de la fuerza aérea rusa.
«A una distancia de 1,5 kilómetros el grupo de control aéreo detectó que los pilotos habían acelerado su descenso y que estaban por debajo del nivel de aproximación» determinado para esa pista, dijo el general Alexander Alyoshin, subjefe de la fuerza aérea rusa, a agencias de noticias.

