Por KWANG-TAE KIM
SEUL, AP.- Tres días después de cerrar la frontera, Corea del Norte la reabrió parcialmente el lunes para dejar que sudcoreanos varados en la zona industrial conjunta regresen a su país. Pero Norcorea se negó a permitir que cargamento ni trabajadores regresasen a las decenas de fábricas en el complejo de Kaesong que son administradas por gerentes sudcoreanos, obligando a que muchas plantas suspendiesen operaciones, dijo en Seúl el Ministerio de Unificación.
Las restricciones al parecer arbitrarias han causando nerviosismo y molestia entre los empresarios sudcoreanos que tienen fábricas en Kaesong y que necesitan los cargamentos de materias primas desde el sur para producir desde relojes y zapatos hasta bienes electrodomésticos y de cocina.
