MADRID. EFE. El Real Madrid igualó la marca del Barcelona de 39 partidos sin conocer la derrota gracias a la victoria por 5-0 sobre Granada en el partido inaugural de la Jornada 17 de la Liga disputado este sábado en el Santiago Bernabéu.
Chamartín se pintó de dorado para homenajear a Cristiano, que presentó su cuarto Balón de Oro a la afición merengue acompañado por el resto de ganadores del trofeo que han pasado por las filas merengues, sin importar si lo ganaron como jugadores blancos o ya llegaron al equipo con el cartel de haber sido elegidos ‘Mejor del Mundo’: Raymond Kopa, Ronaldo, Michael Owen, Figo, Zidane y hasta Kaká y Fabio Cannavaro, que no acudieron a la cita pero enviaron un video de felicitación para goce de los aficionados.
Mientras todo eso ocurría, Granada contemplaba en silencio; al otro extremo del espectro, pensando en la supervivencia y en evitar que la ‘celebración’ de Cristiano terminase como la de hace dos años, cuando los de Alcaraz fueron testigos de la ofrenda anterior del ‘7’ como antesala de una humillante goleada por 9-1.
Aunque el despliegue de poder de los hombres de Zidane no llegó a tal extremo, ha sido uno de esos partidos en que la abismal diferencia entre el Real Madrid y el rival en turno fue tan notoria que por mucho que hizo, pareció esforzarse poco.
Con la goleada sobre Granada, el equipo de Zidane llegó a 39 partidos oficiales consecutivos sin perder.
Los merengues tuvieron el dominio casi absoluto del balón. Cuando lo llegaban a perder, tardaban uno o dos toques en recuperarlo. Menos trabajo les costó doblegar a la defensa más endeble del campeonato, que ayudó poco y nada a su portero, quien además, cometió un par de errores facilitando aún más la labor a los hombres de Zidane.
La cuenta merengue empezó con un robo de Kroos muy cerca del área en una acción en que pudo o no haber falta de Isco a Samper en el intento de presionar. De ahí en adelante, pases con precisión de reloj hasta culminar en gol. Del alemán a Karim Benzema y de éste un lateral a Isco, que batió con facilidad al mexicano por abajo.
El segundo llegó poco después de los 20 minutos con ayuda de Memo Ochoa y acompañado de polémica. Un disparo de Luka Modric – con Karim en claro fuera de lugar – que el arquero rechaza de frente y a los pies del francés, que sólo tuvo que empujarla. Brotaron las quejas de los hombres de Alcaraz por su posición, pero fueron en vano.
UN APUNTE
Keylor Navas
El portero costarricense cumplió ante el Granada su partido 50 en Liga con el Real Madrid, el título que busca por primera vez y es el gran objetivo de la temporada, y mostró su felicidad por seguir recogiendo el premio a su trabajo.

