El presidente de la Bolsa Agroempresarial manifestó que con la primera subasta de permisos para la importación de 140,000 quintales de cebolla comenzó a desmontarse un negocio irregular que estaba haciendo millonarias a personas por su vinculación política y ahora los fondos van a manos del Gobierno para incentivar la agricultura.
Osmar Benítez dijo que desde hace mucho tiempo el manejo de los permisos de importación de alimentos generaban unos 2,000 millones de pesos al año que quedaban en las manos de la clase que dominaba el poder político.
Explicó que luego de la emisión del Decreto 569-12 por el presidente Danilo Medina, se cambió el procedimiento de asignación de cuotas de importación de alimentos básicos por la subasta pública, dando como resultado un ejercicio transparente y público de este tipo de negocios.
Entrevistado en el matutino El Bulevar con Pablo McKinney, Benítez expresó que la instrucción del presidente Medina fue que todo lo que se importe (alimentos agropecuarios) se haga (mediante subastas) de manera pública y contradictoria, abierto a la prensa.
Benítez señaló que los productos que son objeto de subasta para obtener los permisos de importación son arroz, habichuela, azúcar, carne de pollo, ajo, cebolla, maíz y leche en polvo.
Informó que tras la emisión del Decreto No.569-12, la Comisión de Importaciones Agropecuarias quedó integrada por el ministro de Agricultura Luis Ramón Rodríguez, quien la preside; el director general de Aduanas, Fernando Fernández y del ministro de Industria y Comercio, José del Castillo Saviñón.
Explicó que para subastar los permisos de importación la OTCA establece un calendario de producción agropecuaria nacional donde se establece en qué fecha entra al mercado cada producto para que no coincida con importaciones.

