MANILA. AP. – Presuntos insurgentes ligados a al-Qaida atacaron el sábado con granadas y fusiles automáticos una aldea en el sur de las Filipinas y mataron a 11 personas, entre ellas cuatro niños, el peor ataque de este tipo en nueve años.
Los integrantes del grupo islámico Abu Sayyaf respaldados por separatistas musulmanes renegados atacaron las viviendas de la población mientras dormían los lugareños, matando a un miliciano armado por el gobierno y 10 civiles en la aldea de Tubigán, en la isla de Basilán, dijo el comandante regional adjunto de la Policía Sonny David.
Los lugareños dormían cuando Abu Sayyaf llegó disparando sus armas. No respetaron a nadie, ni siquiera los niños, dijo David. El ataque ocurrió a poco de haber sido muerto un comandante de Abu Sayyaf y la detención de dos de sus lugartenientes.
Las fuerzas gubernamentales fueron alertadas que mantuvieran la guardia ante la posibilidad de ataques de represalia. Es algo normal que tomen represalias, explicó David. No hemos bajado la guardia, especialmente en objetivos blandos como mercados, escuelas, iglesias, puertos y terminales de servicios públicos.
Entre los muertos figuran cuatro niños, dijo el teniente coronel Romeo Brawner, vocero de las fuerzas armadas. Corrigió una información anterior según la cual el objetivo del ataque era el destacamento de la milicia que protegía la aldea.
Realmente lo que atacaron fue la aldea, aclaró. Uno de los lugareños, en su mayoría agricultores dedicados a la producción de cítricos, dijo a la Policía que le despertó el fragor de los disparos y vio cómo comenzaba a sangrar, según David.
Los atacantes incendiaron por lo menos 10 casas antes de escapar, dijo David. Una mujer de 32 años y su hija de uno perecieron en su vivienda a causa de las llamas, agregó el policía.

