Ingenieros, contratistas, empresas constructoras y propietarios de residencias violan las normas municipales en el ensanche Naco y los derechos ciudadanos, al obstaculizar el tránsito de vehículos y de peatones por calles y aceras de este sector residencial con los equipos pesados y materiales usados en la construcción de edificios y reconstrucción de viviendas.
Residentes hicieron la denuncia a reporteros de El Nacional y reclamaron del Ayuntamiento del Distrito Nacional que envíe inspectores que obliguen a los constructores a cumplir con las normas municipales y leyes de tránsito, y de esa manera se pueda prevenir los accidentes.
Varillas, tierra, arena, gravas, cascajo, sanitarios móviles y grandes angulares (barras de metal) y vigas son colocados en las aceras sin ningún tipo de advertencia.
En diversas vías de este exclusivo sector, además de máquinas excavadoras son vistos de manera permanente camiones con camas de 12 metros cúbicos en labores de carga y descarga de arena, gravas, cascajo y retiro de tierra, sin que las autoridades municipales hagan respetar las leyes ni los derechos ciudadanos.
El ensanche Naco y otros sectores aledaños, que integran el llamado Polígono Central del Distrito Nacional, son sometidos a un proceso de reconversión de infraestructuras urbana y residencial por el Gobierno, firmas de ingenieros, empresas inmobiliarias, comerciales y por particulares.
El mayor movimiento de remoción de terrenos y transporte de materiales de construcción en ese sector tiene efecto en la calle Tetelo Vargas, donde compañías inmobiliarias y de ingenieros contratistas han destruido varias residencias para levantar torres de apartamentos de diez y doce pisos.
Ese modelo urbano, aunque ha contribuido a dinamizar el sector construcción en la Capital, su ejecución se ha convertido en un obstáculo para el libre tránsito de vehículos y peatones, desconociéndose si el Ayuntamiento del Distrito Nacional ha intervenido para tratar de evitar el señalado irrespeto a los derechos constitucionales del ciudadano.
Por los obstáculos colocados en las aceras y calles en esa vía, algunos conductores han chocado con las excavadoras y tractores utilizados en las construcciones, sufriendo daños en sus vehículos, ya que los constructores no colocan señales de tránsito para advertir el peligro, como establecen la Ley General de Tránsito y las normas de ordenamiento urbano del Ayuntamiento.
Igual situación padecen los transeúntes, que se ven obligados a caminar por el medio de las calles y no por las aceras, exponiéndose a accidentes de tránsito, cuya responsabilidad no asumen los constructores.

