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Rectas duras y pegadas

Rectas duras y pegadas

Hace apenas días que el licenciado Luis Mejía Oviedo, Luisín, presidente del Comité Olímpico Dominicano, COD, se la jugó en la asamblea de la Organización Deportiva Panamericana, Odepa, y puso en su sitio al presidente de ese organismo, el inefable Mario Vásquez Raña.

El arrogante y prepotente dirigente mexicano podrá, si así lo considera y se lo permite su alto grado de mediocridad, tomar represalias en contra de la República Dominicana por la digna posición asumida por Luisín de enfrentarse a sus posiciones dictatoriales por creerse dueño y señor de Odepa.

La asamblea 50 de esa entidad no solo pasó a la historia por la reelección de Vásquez Raña, que le prolonga su mandato más allá de los 37 años que lleva al frente de esa institución, sino que también consta en acta la posición responsable de Mejía de hacer una petición, que secundaron seis países más, exigiendo una votación secreta y no por aclamación.

Debo rememorar que fue este mismo señor que hizo hasta lo imposible para hacer fracasar el montaje en el país de los Juegos Panamericanos 2003. Que ofendió la capacidad de los dirigentes dominicanos para montar la justa exitosamente y al final tuvo que tragarse sus palabras.

Su manejo mafioso llevó a emisarios a acercársele al presidente del COD para ofrecerles una vicepresidencia, la que fue rechazada para darle otra “galleta sin manos” a Vásquez Raña, que se cree con la potestad de manejar no solo el organismo sino hasta su dirigencia y con el dominicano “se le peló el billete”.

Luisín vaticinó luego de la asamblea que el comienzo del fin de la Era Vásquez Raña en la Odepa se acerca, y ya se conoce de su renuncia a los cargos que ostentaba en el movimiento olímpico internacional… su manejo es decadente e irreversible.

Mejía Oviedo admite públicamente que no se propuso enfrentar al presidente de Odepa, pero debe sentirse complacido por no adoptar una actitud servil ante el “todopoderoso señor”, quien no admite disidencia y con la postura del dominicano tuvo que “tragar en seco”.

Si se toma en consideración la máxima que reza que la historia de los hombres no se mide como comienza sino como termina, entonces se puede esperar sentado la evaluación del desempeño de Vásquez Raña que marcha de mal en peor.

Si el mexicano quiere hacer uso de retaliación que lo haga, pero sabe que tendrá que respetar al movimiento olímpico dominicano.

El Nacional

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