El Clásico Mundial de Béisbol, que después de sus dos primeras ediciones, debe celebrarse cada cuatro años, no acaba de arrancar y pone en evidencias debilidades que podrían dar al traste con su futuro.
El torneo, que desde su concepción tiene muy buenas intenciones y perspectivas, previo a su tercera entrega muestra la gran debilidad de no poder garantizar la participación de la mayor cantidad de luminarias, lo que sin dudas impedirá a equipos como el dominicano mostrar lo mejor de su talento y su condición de principal zona franca que suple talentos para el béisbol de las Grandes Ligas.
Las ausencias, que diariamente se hacen más notorias, descienden los niveles de calidad de la competencia y de proyección, porque quien gane no será la muestra de poseer los mejores peloteros sino porque desarrolló un mejor juego.
Sostengo que en el caso nuestro es peor, porque por lo que se puede analizar, jamás juntaremos en un equipo a lo mejor de nuestro talento porque las odiosas prohibiciones de los equipos dueños de sus contratos y otros factores siempre serán excusa para que ese propósito se materialice.
La industria dominicana de béisbol tiene peloteros para hacer tres y hasta cuatro equipos con calidad para jugar en cualquier certamen de primer nivel, pero de lo que se trata es que llevemos lo mejor de lo mejor y que al final los resultados estén acorde con la dimensión de calidad de nuestras estrellas.
Comprendo y resalto la calidad como gerente de Moisés Alou, quien como pelotero activo que fue hasta solamente hace unos años, maneja con conocimiento de causa esa situación y busca por todos los medios de aglutinar el material disponible con mayor nivel de competencia y en mejor forma.
Pero honestamente que no es lo que el fanático dominicano desea ver en el terreno de juego, unos seguidores ávidos de ser reivindicados con por lo menos una participación en la serie final del Clásico pero con las grandes figuras: Albert Pujols, David Ortiz, Alex Rodríguez, José Bautista, Johnny Cueto, entre otros más.
Entiendo que esas ausencia le den sentido a la frase de que a falta de pan, casabe, que ahora se haya cambiado el libreto y que los actores serán otros, José Constanza, Ricardo Nanita, Miguel Tejada, Ángel Castro, Edwin Encarnación y Nelson Cruz.
Así las cosas, aunque el equipo dominicano sorprenda y avance hasta la final incluso, no creo que sea lo que queremos como equipo ni lo que merecemos.

