El rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Mateo Aquino Febrillet, llamó este sábado a las nuevas generaciones de dominicanos a honrar a los grandes hombres que, como Francisco Alberto Caamaño Deñó, sirvieron a la patria con valor, gallardía y dignidad.
Aquino Febrillet encabezó una ofrenda floral en homenaje a Caamaño en la plaza Héroes de Abril, del campus universitario.
Dijo que con esa actividad, la UASD cumple una vez más su sagrado deber de mantener viva la memoria histórica del pueblo dominicano.
Indicó que las nuevas generaciones deben tener presente que la educación de los pueblos se nutre de las hazañas de sus grandes hombres.
No hay educación sin historia y los hechos históricos, especialmente las epopeyas en que participan activamente las masas populares, constituyen la esencia de la vida nacional, manifestó durante la actividad en la que estuvo acompañado del exrector Porfirio García, de los decanos, los vicedecanos y directores departamentales de la academia.
Recordó que Francisco Alberto Caamaño Deñó fue protagonista de primera línea del levantamiento popular de 1965, cuyo objetivo esencial fue restaurar la democracia que había sido vilmente abortada mediante el golpe de Estado perpetrado contra el Gobierno del profesor Juan Bosch en 1963.
Hoy, el pueblo dominicano recuerda a una de las grandes figuras de la historia política nacional, pues se cumplen 40 años de la muerte de ese patriota de valor legendario, de ese ícono de nuestra historia reciente, que supo librar la batalla del puente Duarte en condiciones desiguales pero con resultados heroicos para llenar de orgullo a todas las generaciones, expresó.
Dijo que la Universidad Autónoma de Santo Domingo, herencia cumbre de la Guerra de Abril de 1965, se enorgullece de la grandeza del coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó y se compromete a preservarse sana, libre de la contaminación de ideas malsanas y prácticas deleznables y a mantenerse siempre al lado del pueblo.
UN APUNTE
Compromiso
Rector dijo la UASD se compromete a preservarse sana, libre de la contaminación de ideas malsanas y prácticas deleznables y a mantenerse al lado del pueblo en sus luchas por la igualdad, la justicia, la democracia y la libertad.

