Cuando se preveía que el diálogo en Venezuela entre el Gobierno y la oposición se había allanado con la integración a la comisión mediadora de un representante del Vaticano, las condiciones para sentarse a la mesa de una de las partes han vuelto a atascarlo.
La Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que agrupa a las fuerzas opositoras, insiste en que se active la consulta como requisito para negociar una salida a la crisis venezolana.
Pero a través de la canciller Delcy Rodríguez, el Gobierno ha reiterado su rechazo a las condiciones, al tiempo de advertir que presentará “las innumerables pruebas del megafraude” que atribuye a la oposición para solicitar el referendo.
Venezuela parece transitar un callejón sin salida que la comisión de Unasur integrada por los expresidentes José Luis Rodríguez Zapatero, Leonel Fernández y Martín Torrijos, no ha podido redimir.
Por la tensión social y política que prevalece en el país la oposición debe entender que el diálogo es el mejor escenario hasta para debatir el referendo.

