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Reflexiones y avance

Reflexiones y avance

Ernesto Guerrero

Cada 1 de diciembre, el mundo se viste de rojo para conmemorar el Día Mundial del Sida, un recordatorio de la lucha que hemos enfrentado desde que esta enfermedad emergió en la década de los 80. Aquel entonces, el VIH/SIDA era una sentencia de muerte para muchos y una fuente de temor y estigmatización para otros. Hoy, sin embargo, gracias a los avances en la medicina, el virus ya no causa el mismo pánico. Existen tratamientos que permiten vivir sin VIH detectable, con opciones que se toman mensualmente o diariamente.

Desde 2010, las nuevas infecciones por el VIH disminuyeron un 40 %. Las muertes relacionadas con el sida han disminuido en más de la mitad, y el acceso al tratamiento es mejor que nunca. Sin embargo, se estimó que en el 2024 hubo 1.3 millones de nuevas infecciones por VIH en todo el mundo. El Día Mundial del Sida se centra este año en “Superar las interrupciones” una problemática que crece a medida que los fondos destinados a la lucha contra el VIH comienzan a reducirse.

Curiosamente, en el pasado, algunas voces erróneas afirmaron que el VIH era una «enfermedad de castigo» dirigida hacia la comunidad homosexual. Pero fue el presidente George W. Bush quien, con su apoyo financiero, aportó significativas cantidades de fondos a nivel internacional para combatir el sida, brindando acceso a medicamentos que salvaron vidas. Laura Bush (su hija), estuvo involucrada en iniciativas en la República Dominicana, quizás eso influyó en la sensibilización sobre la epidemia.

La pandemia de COVID-19 nos recordó lo vulnerable que somos. Si bien el virus del SARS-CoV-2 acaparó la atención global durante tres años, el VIH ha estado presente durante más de cuatro décadas, afectando a millones en todo el mundo.

En la lucha contra el VIH, todavía enfrentamos obstáculos como la discriminación y el estigma que rodea a las poblaciones afectadas. En nuestro país, los programas de salud dirigidos a las trabajadoras sexuales, -un término popularizado por Tony de Moya (EPD)-, fueron pioneros en abordar la epidemia de manera inclusiva.

Debemos recordar que, aunque el camino ha sido largo, los medicamentos han transformado la vida de muchas personas. En la próxima década, se espera que la innovación y abaratamiento en medicamentos nos lleve a nuevas soluciones para esta y otras condiciones, marcando un futuro donde la salud y la dignidad de cada persona sean respetadas.