La reforma territorial a que se ha abocado una potencia como Francia, con el propósito de economizar recursos y mejorar la calidad de los servicios, es un buen referente para países como República Dominicana. Los franceses, cuya economía no pasa por su mejor momento, han recortado de 22 a 13 el número de regiones con el propósito de ahorrar alrededor de 12 mil millones de euros al año.
Se habla de un país que tiene más de 670 mil kilómetros cuadrados y más de 66 millones de habitantes. Por aquí, sin embargo, a pesar del excesivo número de provincias que no hacen más que satisfacer necesidades clientelistas todavía se contempla dividir aún más el territorio para crear más burocracia y, por ende, más gastos.
El Gobierno de Francois Hollande, que ha sido duramente castigado en las urnas, no ha reparado en las consecuencias en su determinación de una reforma que está acompañada de la eliminación de duplicidades y el recorte del número de cargos.

