Decenas de dirigentes y militantes de la filial del Partido Reformistas Social Cristiano (PRSC) de Nueva York repudiaron con pancartas y una vigilia la visita de Amable Aristy Castro a esa ciudad, acusándolo de “traición a los intereses balagueristas” por su renuncia y formar una nueva organización política.
Amable, a quien el Directorio Presidencial Reformista le aceptó su renuncia ayer, es acusado por la filial de realizar una “labor de zapa” en los Estados Unidos, con los fines de disminuir la fuerza del PRSC con los fines de provocar desprendimiento hacia su nuevo partido.
El grupo de reformistas se presentó al lugar donde Aristy Castro tenía programado un encuentro a las 6:00 de la tarde para protestar por la acción que tomó de abandonar el partido colorao, olvidándose que todas las funciones públicas que ha ocupado ha sido gracias al PRSC “y por lo tanto ha sido un gran beneficiado del partido”.
Entre los mensajes que contenían los cartelones frente al lugar donde Amable Aristy convocó la reunión figuran “Amable, traidor”, “Aristy Castro se va solo del PRSC”, y “Ya está bueno de seguir vendiendo el partido”.
Entre los dirigentes que repudiaron la convocatoria de Aristy Castro figuran Marino Guzmán, Roberto Ramírez, Carmen Catala, el presidente de la Juventud Reformista de la filial de Estados Unidos, César Segura; la presidenta del Frente de Mujeres Reformistas, Anny Ramírez, entre otros.
Las personas que repudiaron la presencia del ex dirigente reformista dijeron que boicotearon la reunión porque sabían que Aristy Castro venía a Estados Unidos con la idea de querer confundir a los militantes del partido colorao para que les sigan en su nueva “aventura política”.
Dijeron que la reunión estaba programada para celebrarse en el Grand Slam Banquet Hall, ubicado en la 478 East Tremont Ave esquina Park Ave, pero al final hubo que suspenderla por la “pobre asistencia que no llegó a diez personas”.
Se supo que los dirigentes de las filiales del PRSC en Estados Unidos, decidieron no recibir al senador de la provincia de La Altagracia ni participar en ningún encuentro encabezado por este, por haber traicionado el partido.

